La clase comenzó pasadas las siete, y uno a uno fuimos rompiendo el hielo, a mi particularmente me toco ser una de las primeras cinco personas que pasmos a compartir nuestra anécdota, y la verdad que no me sentí tan nerviosa como pensé que me iba a poner. No considero que haya habido mejores y peores anécdotas, sin que cada uno las cuenta como quiere y puede, y considero que nos sirvió como grupo y nos ayudó a conocernos un poco más.
Me resultó un poco difícil elegir a solo tres de mis compañeros para analizarlos un poco más, pero como decía la consigna los elegidos para mi fueron:
Jennifer García Cabas, con su anécdota titulada incidentes en el aeropuerto. Ella tuvo una muy buena presentación, mantuvo contacto visual con nosotros, y se la notaba relajada. Con respecto a la estructura de su relato estuvo muy bien, y su experiencia nos hizo reír a todos. Tuvo una enseñanza que fué que no hay que salir de copas antes de un vuelo.
La segunda elegida fué: Ignacio DiMaggio, con su anécdota titulada: un viaje inusual. Con u a muy buena presentación frente a todos nosotros, se la pudo observar desenvuelta y relajada. Una de las personas que mayor contacto visual mantuvo con el público y su tono de voz acompañó con énfasis su anécdota.
Como tercer y último elegido está Tatiana Bran, con su anécdota de la pollera, lo contó muy relajada aunque un poco tentada de risa ( inevitable ), tuvo un muy buen relato, cn las pausas justas como para que todos podamos prestar atención, ya que habíamos escuchado a la mayoría de nuestros compañeros. Lo más importante, fué que trajo el elemento protagonista, y simuló la situación vivida.
Para ir finalizando mi post, felicito y aplaudo a todos los que pasamos al frente, porque fueron historias geniales, algunas mas divertidas y otras un poco mas sensibles.
Les mando un saludo a todos, y nos vemos el jueves!
Perdón si cambie la tipografía, nose cómo saldrá, porque estoy subiendo el post desde otro lado. Saludos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario